No hay excusas para no legalizar la adopción gay
Nacho Glez. Maura.
La principal conclusión del estudio elaborado por investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Sevilla, dirigido por María del Mar González, revela que los niños menores de 16 años que viven con parejas homoparentales, es decir, por familias compuestas por gays o lesbianas, "no presentan diferencias estadísticas significativas en comparación con los chicos de familias heterosexuales". Además, una vez realizada la investigación aparecieron dos diferencias significativas, que reflejan que los niños de familias homoparentales "muestran mayor flexibilidad en los roles de género y una mejor aceptación de la homosexualidad", según ha manifestado González. Este estudio, que cuenta con el apoyo económico de la Consejería de Relaciones Institucionales de la Junta y la Oficina del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, se ha prolongado durante algo más de un año, periodo en el cual se ha utilizado una muestra de 28 familias, siendo 15 de ellas andaluzas y 13 madrileñas.
Más tolerantes con la homosexualidad.
De las familias estudiadas, 15 eran madres lesbianas con hijos procedentes de uniones heterosexuales previas; diez, madres lesbianas o padres gays que tuvieron hijos cuando ya vivían como tales, en cinco de los casos por inseminación artificial y otros cinco por adopción; y tres familias más en la que los progenitores no tenían la custodia de sus hijos pero conviven diariamente con ellos. Estas parejas se completaban con el estudio de 25 niños -menor número que el de familias porque algunos de los chicos no participaron en el estudio- todos ellos menores de edad. Una parte concreta de la investigación se dedicó al desarrollo y ajuste psicológico de los hijos de parejas homoparentales, quienes presentaron un "buen ajuste psicológico sin datos estadísticos significativos entre ellos y sus compañeros de clase". Así, su autoestima se sitúa en el lado positivo, con niveles más altos de la media, al igual que los referentes a la competencia social. Al analizarse la aceptación de la homosexualidad, los hijos de familias homoparentales obtuvieron "medias significativamente más altas" en la aceptación de estas tendencias sexuales que sus compañeros, aunque no diferían significativamente de sus controles de familia. Este dato demuestra claramente que los comportamientos homófobos son evidentemente adquiridos, nunca se gestan de forma innata.
En cuanto a los roles de género, estos niños dan muestras de una mayor flexibilidad en su consideración de lo que es apropiado para hombres o para mujeres. Según ha explicado María del Mar González, para realizar esta parte del estudio se les pidió a los pequeños que identificaran una serie de objetos (como la plancha, etc) con el sexo -hombre, mujer o ambos- y la mayoría de ellos mostró una mayor tendencia hacia la elección de los dos. Si se les preguntaba quién utilizaba habitualmente esos elementos, los niños claramente identificaban el sexo al que se le atribuye habitualmente cada función. Además, el estudio presta atención a la aceptación de estos chicos por sus compañeros, lo que reveló una situación media sin diferir de cualquier grupo de chicos de parejas heterosexuales. A pesar de este resultado, González aclaró que en el 60% de los casos los padres no habían comunicado expresamente en el colegio su situación, a pesar de que no la ocultaban. En cuanto a las tendencias sexuales de estos niños, variable que no se ha incluido en el estudio, la experta puso de manifiesto que en las conversaciones con los adolescentes, éstos aseguraron que "se habían planteado su sexualidad y si eran gays", si bien afirmó que estas dudas, "son similares a los que cualquier joven tiene a su edad viviendo en una familia compuesta por miembros heterosexuales.
Respeto a los demás y tolerancia.
Para el estudio de la situación de estos menores se analizaron además los roles parentales de ambos miembros de la pareja, y se demostró que para el 76% de ellos "lo más importante de sus vidas" es la maternidad o paternidad, que su preocupación fundamental con respecto a sus hijos es que "crezcan y sean felices" (79%) y el respeto mutuo (52%). Asimismo, el 90% de estos progenitores citaron "el respeto de los demás y la tolerancia" como el valor educativo más importante. en cuanto a su entorno social, estas familias demostraron que "no están aisladas", sino que disponen de una red social relativamente amplia con la que mantienen un contacto cotidiano, compuesta por gays (27'8%), y heterosexuales (72'2%) y donde se encuentran "personas relevantes en la vida de sus hijos". Por otra parte, el estudio analizó la vida cotidiana de estos menores y puso de manifiesto que el 100% de los chicos tiene una vida ordenada con horarios similares a los jóvenes que viven con parejas heterosexuales, con flexibilidad y cambios en los fines de semana.
María del Mar González ha explicado que este estudio -el primero de sus características en España- obtiene unos "resultados similares" a los que se han realizado con anterioridad en otros países como Gran Bretaña o Canadá, los cuales llegaron también a la conclusión de que "la orientación sexual no es una variante" en las condiciones de vida de los hijos de parejas monoparentales. Por este motivo, la experta comentó que la investigación revela que "algo está cambiando y que las parejas homoparentales se empiezan a aceptar, dándole mayor importancia a la dinámica y al interior de la familia que a su composición".
Paso decisivo en el movimiento gay.
Todos los colectivos glbt han aplaudido esta iniciativa, pionera en España. La Federación Colegas ha colaborado en el estudio y el Colectivo Somos de Sevilla lo ha coordinado. Los primeros han felicitado a los segundos "por la iniciativa y manifiesta que continuará colaborando con cualquier proyecto científico que suponga un mayor conocimiento de la realidad gay en nuestro país". Por otro lado, Miguel Ángel Sánchez, presidente de la Fundación Triángulo ha comentado que "el estudio del colegio de Psicólogos es un paso decisivo en el movimiento homosexual y la reivindicación política de los derechos que corresponden a gays y lesbianas, y entre ellos el derecho de adoptar en pareja". Además, este grupo ha recalcado que "los partidos políticos que se plantean la posibilidad de legislar sobre el matrimonio tienen ya en sus manos un estudio español, muy favorable a la hora de plantearse el insertar o no la adopción por parte de las familias gays. No hay excusas para no insertarlo ya, tanto a nivel nacional como internacional".