LA TRANSEXUALIDAD EN LOS MEDIOS DE COMUNICACION
Sergi P. Infogai nov-dic 2002
Esta mañana me he levantado y estaba leyendo el periódico mientras
tomaba una taza de café bien cargado, cuando me ha llamado la atención
una noticia. El titular decía así. "Una transexual femenina
no podrá ser inscrita como varón sin someterse a una faloplastia".
Este titular que a primera vista puede parecer muy correcto, si se fijan atentamente
no lo es tanto. Y no hace falta ni tan siquiera leer el cuerpo de la noticia,
aunque por si acaso yo me lo he leído.
Tras un momento de duda sobre si se hablaba de un trans masculino o de una trans
femenina, me percato que el sujeto de la noticia es un trans masculino. Me pregunto,
si es un transexual masculino de lo que está hablando este titular porqué
dicen trans femenina y porqué usan el femenino (y doblemente, en "una"
e "inscrita").
Este titular en el fondo sigue la tónica dominante en todos los medios
de comunicación. Todavía he de encontrarme con titulares y noticias
escritas con la corrección adecuada. No sé porqué se insiste
tanto en usar un género que no es el sentido por el transexual. Si se
siente hombre, si lleva 5 años de tratamiento hormonal, si tiene más
barba que Salomón, porqué insistir en su biología "femenina".
Por qué no escribir el titular así. "Un transexual masculino
no podrá ser inscrito como varón sin someterse a una faloplastia".
Es más correcto y además se entiende mejor. Y sobretodo no falta
al respeto a nadie.
No sé por qué se insiste en usar el origen en vez del destino.
Un trans masculino tiene un origen "femenino" pero realmente es masculino
y todo lo que hace va encaminado a corregir esto. Va a un destino masculino.
Si desde el estado y las instituciones y la sociedad en general no se nos hace
mucho caso parte de esto es culpa de los medios de comunicación que en
vez de dedicarse a informar, promover y concienciar el respeto hacia todos y
todas siguen a conciencia los imperativos sociales más recalcitrantes.
Ni los medios de comunicación de ideología izquierdista ni mucho
menos los demás son realmente críticos con las jerarquías
establecidas. Siguen a rajatabla los prejuicios sociales y contribuyen a la
falta de información de la sociedad.
Porqué no se habla con exactitud y después de haber buscado información
contrastada sobre la transexualidad. Porqué cuando se habla de un hallazgo
científico todo se contrasta y se trabaja bien, mientras que para hablar
de transexualidad cualquier periodista sirve y se habla de ella sin informarse
previamente y con mucha falta de respeto. Porqué las crónicas
de transexuales se ponen en la sección de sucesos. Porqué las
noticias de transexuales sólo merecen atención cuando hablan de
prostitución y degradación social. Porqué se quiere dar
sólo y exclusivamente esta imagen sesgada de la transexualidad.
La identidad sexual es algo que muchos ven todavía como un capricho,
un problema que nos buscamos nosotros, una cosa antinatural, y así se
refleja en muchas noticias.
Y digan lo que digan un coño es un coño y si alguien tiene un
coño es una mujer. Un hombre no tiene un coño. O sea que dejémonos
de jugar a ser liberales y progresistas porque no lo somos todavía y
eso se nota. Se ve en el día a día, en la manera de hacer de muchos
y muchas, en el trato cotidiano, y la prensa no ayuda, la televisión
menos. Para la mayoría de la gente un hombre es una polla y una mujer
un coño. Esta imagen sigue ahí y seguirá durante mucho
tiempo si no hacemos nada por cambiar esto.
Pues no. Un hombre es alguien que se siente un hombre, aunque tenga un coño.
Y una mujer es alguien que se sienta mujer, aunque tenga un pene. La identidad
sexual está en el cerebro. Y entre las piernas sólo tenemos un
órgano que no funcionará si el cerebro no se lo manda. Y el cerebro
nunca es incoherente. Nunca. Pero la sociedad sí.