CARTA A LOS TRANSEXUALES MASCULINOS
Sergio. BSTc Agosto 1999. Revista sobre Transexualidad, Medicina y Política.
Hola, chico, como tú soy un transexual masculino, es decir, aquel que
adapta su harto cuerpo femenino a la morfología masculina todo lo que
puede, con ayuda de hormonas y operaciones. Como ya sabes, no es nada fácil,
pero hay que intentarlo.
Aunque yo todavía no he empezado, estoy en ello, y muy muy pronto, voy
a dar el primer paso para la hormonación, una vez que el psiquiatra ya
ha dado el visto bueno, imprescindible para poder empezar a modelar tu nuevo
cuerpo.
Supongo que estarás deseando empezar, a pesar de las múltiples
dudas que te rodean día y noche sobre el tema. Ya sabes, ¿Cómo
se lo tomaran mis padres? ¿Perderé el trabajo? ¿Perderé
a mis amigos?, ¿Se me notará? ¿Quedaré cómo
yo quiero? ¿Cómo será mi futuro?. Tranquilo, todo esto
es normal, pues se trata de tomar una decisión muy importante que te
afectará a toda tu vida (tanto en tu presente inmediato cómo en
tu futuro más lejano), y también a la de tu entorno. Pero, créeme
vale la pena. Cada cuál es libre de seguir su vida y cada uno tiene su
propio camino a seguir, y ya se sabe nunca conseguirás gustar a todos,
o sea , que mientras tu estés a gusto, olvídate del vil chantaje
de los demás. Al final te aceptarán, pues la sociedad y tu no
sois incompatibles en absoluto, y además os necesitáis mútuamente.,
o sea que anímate!!!
Tu cuerpo posee una gran capacidad de adaptación, y por tanto, muy pronto
ese cuerpo horrible que tanto has odiado empezará a ser algo de lo cuál
estarás pronto muy orgulloso. No sólo te saldrá barba o
vello en otras partes del cuerpo, sino qué empezarás a sentir
que perteneces por fin a tu cuerpo, tus sentimientos ya no serán contradictorios
con tu físico. Y así, no solo no parecerás una mujer, sino
que serás por fin totalmente un hombre, al que nunca se le pondrá
en duda su intrínseca masculinidad.
Yo no creo que debas aprender a vivir con tu nuevo rol, pues siempre has sabido
que has pertenecido a él en el fondo de tu ser, y por tanto, siempre
has actuado de acuerdo con él. El problema radicaba más bien en
que la sociedad no permitía exteriorizar este tipo de situaciones, difíciles
de entender para los que, a diferencia de nosotros, han nacido con su verdadero
sexo, es decir con el mismo sexo psíquico y físico.
Nuestro sueño es poder realizarnos como hombres y tener una vida cómo la de cualquier hombre de nuestra sociedad, o sea, tener una familia, una mujer y unos hijos, un trabajo digno, etc. cada cuál con sus propios matices. Pero esto sólo será posible en el momento en que decidas dar el primer paso, y salir del armario. Porqué yo estoy completamente seguro de que voy a conseguirlo. ¿Y tú?. Supongo, que ahora no te irás a echar a atrás, ¿no?. Suerte colega y felicidades por tu decisión!!!