RELIGIONES Y TRANSEXUALIDAD
¿Qué pasa entre la religión y la transexualidad? ¿Cómo nos influye? En la musulmana no existimos, para los budistas: no sé yo ... no sé, para los hebreos: que le pregunten a Dana International, para los católicos hoy tenemos un testimonio que vivió intensamente su cristianismo y su transexualidad, y para los testigos de Jehová lo leeremos en la 2ª. Parte. !Buff! Tálvez las religiones animistas y las indígenas sean las únicas que aceptan pasar de un sexo a otro y de un género a otro. En Canadá, por ejemplo, se habla del movimiento GLBTQ2S. Gay, Lesbianas, Bisexuales, Transexuales, Queer y 2 Spiritus (Masculino y Femenino).
"La religión católica marca "un camino a seguir para
llegar a Dios", unas pautas y unos acontecimientos (bautizo, comunión,
confirmación, matrimonio, ...) que debes cumplir toda la vida. La gente
no sale de estos ciclos así como así. La religión ha formado
parte importante en nuestra cultura y muchas personas no se cuestionan por que
son cristianos en realidad.
Me educaron en el catolicismo dentro del círculo familiar, siempre he
escuchado "Dios nos ama a todos por igual" pero, al igual que en la
sociedad, dentro de la iglesia esto no funciona así. Existen unas jerarquias
sociales responsables de elegir o excluir a sus fieles según sigan sus
creencias y dogmas. La exclusión que he sentido yo (incluso de mis amigos
de la parróquia que me han dejado de lado) o cualquier persona que ha
roto determinados tabúes y no se ha sentido reflejado en esos cánones
demuestra que la religión cristiana católica no sigue al pie de
la letra sus principios, ni predica con el ejemplo de respetar al prójimo.
Sólo hay que escuchar las últimas palabras del Papa Juan Pablo
II que hacían referencia a los hombres y mujeres transexuales: "Aunque
físicamente llegen a ser del sexo opuesto nunca se les permitirá
casarse por muy cristianos que se crean". !Y lo dice un señor con
faldas!
Me molestaba la imagen que debía llevar (apariencia femenina, pelo largo, vestidos) cuando yo era y soy un hombre (me conseguía escapar excepto los domingos, el día de la comunión y el de la confirmación, !fueron 19 años!); y por otra parte mi militancia en la parróquia a la que, entre otras cosas, asistía a reuniones de iniciación, porque creía que podía aportar mis ideas como Gorka y como persona, Me impliqué, ya que buscaba encontrar mis principios y ayudar a los demás o a otras causas ajenas a mí, porque no sabía afrontar mi própio proceso como transexual masculino, y así me dejé a mí en un segundo plano. El grupo funcionaba debatiendo unas ideas propias para llegar siempre a una misma conclusión. Regulaban y marcaban una imagen y unas ideas.
"Me educaron desde un patrón sin dejarme construir mi propio yo"
(2º parte)
En esta segunda parte de Religiones y Transexualidad, un transexual masculino nos ofrece su testimonio sobre las dificultades de identificación de su identidad y de crecimiento personal durante sus años como Testigo de Jehová."Cuando tenía cuatro años llegaron a mi casa los Testigos Cristianos de Jehová predicando las "buenas nuevas del reino". Mi familia quedó impresionada por sus palabras y empezamos a estudiar. Los años fueron transcurriendo, y yo sin conocer apenas el mundo exterior ya que no era aconsejable, por no decir correcto, leer información de libros, de otras religiones, etc... Todo esto, produjo en mí un desconocimiento de ¿quién soy? y ¿hacia dónde dirijo mi vida?
Para mí comenzaron los problemas ya bien temprano, por sus costumbres de diferenciar y separar los sexos por sus vestimentas, ya que las "mujeres" debían vestir con vestidos, faldas y demás detalles femeninos, y los "hombres" con pantalones o traje. Todo esto fue muy frustrante, y varias veces hablé con el "anciano" ( el guía de la congregación por así decirlo), por que yo no quería ir vestido con faldas, quería llevar pantalones. Me escuchaba, pero me daba las explicaciones pertinentes para volver de nuevo al principio. Y yo no me atrevía a explicar que yo no cuajaba en aquella situación, que yo era un niño en realidad. Por otra parte, también separaban a hombres y mujeres en lo que podías hacer y lo que no podías hacer. Había cosas que sólo podían y debían hacer los "hombres", y cosas que sólo podían y debían hacer las "mujeres". Por ejemplo, sólo los "hombres" podían hablar desde el púlpito para explicar como creían que debían ser las cosas sobre diferentes temas o situaciones. Y las "mujeres" siempre se debían ocupar de cuestiones de menos responsabilidad. Era muy fuerte la figura del cabeza de familia.
Sobre la transexualidad nada pude conocer. Sólo fueron algunos artículos sobre homosexualidad, que salían en las revistas que se distribuían en las reuniones de los Testigos en las que se denunciaban las prácticas homosexuales, ya que según ellos Dios está en contra. Yo sabía que mi situación era diferente a la homosexualidad, pero ¿cómo decir o expresar algo que ni siquiera yo entendía, ni había escuchado hablar? Más tarde, la única persona transexual que conocí fue Bibiana Fernández, y familiares míos no dudaban en decir palabras despectivas. De ahí mi silencio casi eterno...
Los amigos que tenía todos eran Testigos y con ellos me sentía bastante bien, pero por otro lado me sentía como una manzana podrida, que poco a poco iría pudriendo a las demás a causa de sus pensamientos y sentimientos. Un día descubrí que el mundo era más amplio de lo que me habían enseñado, y que Dios no me tenía por que castigar por ser yo mismo, entonces decidí dejar de asistir a las reuniones de los Testigos Cristianos de Jehová. Con el tiempo me fui liberando de mi "culpa", de sentirme como un pecador, y pude conocer a otros hombres y mujeres que luchan día a día por ser ellos mismos. Ahora creo más en mí, en las personas y en Dios, pero no en las Iglesias.
Y mis últimas palabras son las siguientes: Si Dios es amor, como muchas religiones predican, ¿cómo va a querer Dios que sus hijos no lleguen a ser felices, y que toda la vida vivan en sufrimiento continuo? Que no se contradigan con sus propias palabras y nos hagan vivir en temor, porque lo más hermoso es: ¡vivir y dejar vivir, pudiendo disfrutar de ser UNO MISMO!."